“Hipoteca: Herramienta 10 para fidelizar al Sistema”

por Soyu Norate

Como vamos a apreciar en este artícluo, la I+D+I también ha contribuído al progreso de la explotación humana. Antaño era necesario contar con armas y muchos hombres duros, insensibles y curtidos, para manejar unos pocos esclavos. Esto ha cambiado en España y en el mundo, especialmente desde hace algo más de una década.

Hoy día empresas y gobierno tienen una poderosa herramienta para “Fidelizar” a los “trabajadores” al sistema establecido. Toda una serie de creencias generalizadas, contribuyen a “Ponerselo fácil” a las estructuras de poder.

Los trabajadores han sido convertidos en esclavos: Con el sueldo, muchos apenas cubren sus necesidades básicas, y lo que es mejor: Se cuidan ellos sólos. El estado recauda directamente de las empresas mediante el IVA y el impuesto de sociedades en torno al 50% de sus ingresos, y vuelve a cobrarles a los propietarios -Que declaran lo que ganan…-mediante impuesto sobre la renta otra mitad, en el caso de los afortunados que más ganan REPITO: y LO DECLARAN. Y para que paguenos todos… ¡¡un 22% paga cualquier esclavo con un sueldo de mil euros!!

Estas personas no perciben que estén esclavizadas en la maýoría de los casos… y todas las películas que cuenta el gobierno se las creen a pies juntillas. Se reunen unos cuantos diletantes, acuerdan una ley, y la ley es la ley… le pese a quien le pese.

Los silogismos que conforman el pensamiento de las masas, concluyen en sofismas que son convertidos (de una forma muy sutil) en axiomas por los que nos “Ilustran”.

En las universidades y escuelas de negocio -de donde salen la inmensa mayoría de líderes empresariales- se enseña a los futuros presidentes de empresas que “Hay que maximizar los beneficios” y que para ser fuertes hay que “Crecer aumentando la participación en nuestro nicho de mercado”, lo cual en la práctica significa que “Vale todo lo que no acabe en una sentencia condenatoria para hacer más dinero”.

Ni naturaleza, ni derechos humanos. Si aquí están prohibidas jornadas de más de diez horas por seiscientos euros al mes, la inmoralidad llega al extremo de fabricar en China y pagar 150 mensuales por catorce horas de trabajo seis días por semana… La economía y los negocios no entran cuando se habla de moral.

El taylorismo, radicalizado sin pudor en la actualidad, utiliza a las personas como máquinas mediante un proceso de estandarización del trabajo y el salario según la categoría profesional, que no tiene en cuenta ni la realidad ni la valía del individuo. Produce una gran frustración, pero he aquí “La Herramienta Perfecta” para disuadir al que busque mejores opciones de vida: La hipoteca.

¿Cómo alguien que está atado a un lugar mediante una vivienda que cree de su propiedad y que está obligado al pago de la hipoteca durante treinta o más años, va a poder rebelarse contra el sistema, o va a pretender ascender económica y socialmente, cuando apenas puede mantererse como esclavo?

Con esta poderosa herramienta,se fideliza al sistema a las personas mediante la amenaza de agresión en caso de impago. Esta agresión es conformada por toda una serie de mecanismos jurídico-legales coercitivos mediante los cuales el moroso, tras un proceso de embargo cuyos “Suntuosos gastos”(Muchos miles de euros por un simple papeleo) corren a su costa, es condenado a la indigencia y la muerte civil. Es mejor ser esclavo que no pagar, como vamos a ver.

Las personas que no poseen una vivienda en propiedad o un alquiler estable (Imposible salvo en el caso de renta antigua y vivienda social) se sienten inferiores: Esto limita su credibilidad de cara a la sociedad, además de tener efectos sobre la autoestima en el caso de los españoles, que tienen muy arraigado el concepto de “Mi casa”. Aquí es mejor esclavizarse  y poder pagar una hipoteca.

Los esclavos, en la actualidad pueden ser trabajadores o matrimonios mileuristas (De ochocientos a mil doscientos euros mensuales cada uno de los cónyuges), ocupados en oficios que les pesan y/o desagradan. Venden ocho o más horas de su tiempo de vida en jornada partida, que no es otra cosa que añadir más tiempo a la agonía. De ocho de la mañana a ocho de la tarde -o más- de lunes a viernes,  y algunos más días… y muchos sin librar los fines de semana (Los hijos y demás familiares, son casi desconocidos para ellos). 

A cambio de su ingrato trabajo, no tienen que ir desnudos, comen de forma insana y duermen bajo un techo. Algunos con suerte pueden irse unos días al año a respirar un poco de aire fresco en un lugar distinto al habitual, y no tienen esos días que cocinar ni seguir horarios, además de poder comer alguna vez al año fuera de casa, y tomarse alguna cerveza o café de vez en cuando (Reservado a los menos desdichados). Para todos, los reyes y los cumpleaños de allegados u otro tipo de compromisos que supongan tener que hacer un regalo, es un problema.

¿No era así como vivían los esclavos? ¿Qué diferencia hay realmente? Que lo que se llevaban el negrero y el capataz, ahora lo perciben en salario los oprimidos, pero para “La empresa”, el balance realmente es el mismo.

La diferencia es, como reza el título de la entrada, la herramienta: Antes desalmados armados, y ahora, compromisos de pago llamados “Hipoteca” “Letra del coche” o similares, bajo amenaza de embargo y muerte civil, en caso de incumplimiento del abono de la mensualidad.

La gran mentira es que cualquier bien inmueble a nombre de una persona física, cada vez que se cambia de nombre, paga el diez por ciento más o menos en forma de impuesto de transmisiones más coste de notaría y registro, y en caso de donarla o dejarla en herencia, si es a familiares directos (Hijos) hay que pagarle al estado el treinta por ciento del valor de tasación, y en el caso de familiares indirectos, amigos, o cualquier otro heredero o receptor, vuelve a pagar a hacienda un cincuenta y cinco por ciento.

Pero esto es para los desdichados… Los que tienen dinero y conocimiento interponen sociedades y prácticamente no pagan impuestos, veamos, y… ¿Los que no llegan a mil euros qué?

Las personas que ingresan cantidades menores a ochocientos euros -o están parados-, y por tanto no tienen acceso al consumo mas allá de los alimentos básicos, los dejamos para otro capítulo dedicado a los indigentes, que deben recurrir a la ayuda gubernamental, social, o familiar casi todos ellos para subsistir.  En el caso de estos, las consecuencias sobre la autoestima y la propia visión de uno mismo, convierte a millones de personas en juguetes rotos.

Para pertenecer una persona a la categoría de indigentes, basta con que sea, por ejemplo, pensionista de los que  han trabajado toda su vida y han estado en paro algún año antes de jubilarse, o haber desempeñado labores mal remuneradas, haberse dedicado a cuidar su casa y su familia,  haberse divorciado, ser empleado raso -incluso a jornada completa- desempleado -o autoempleado- en estos tiempos de crisis, etc etc.

Para más INRI el horizonte de estas personas es, con mucha suerte, dejar de ser indigentes para convertirse en esclavos. En cualquier caso, podemos ver cómo a la categoría de indigentes y esclavos pertenecemos más del sesenta por ciento de la población, siendo optimistas.

Todas estas personas le deben su situación en un alto porcentaje a la especulación de los políticos, promotores y banqueros con un bien de primera necesidad al que según la constitución, tiene derecho todo ciudadano: La vivienda.

Dormir bajo techo, tener unas condiciones dignas de vida, y tener unos metros de intimidad, a las personas de bajos recursos -esclavos- les cuesta del treinta al sesenta por ciento de sus ingresos mensuales (Quiere decir que sólo para pagar eso, trabajan de tres a cinco horas diarias). Los indigentes directamente se convierten en mascotas o en ftirápteros, dependiendo de cómo afronten su situación anímica y personal y del apoyo familiar del que dispongan.

Conclusión: Uno de los derechos constitucionales fundamentales y pilar de la sociedad tal y como la entendemos, en la práctica es un lujo al alcance de pocos, y uno de los principales activos de los especuladores… ¡¡Con el beneplácito de los que gobiernan!! 

– El gobierno no garantiza los derechos constitucionales, la Constitución es papel mojado – y si no, que les pregunten a los parados, condenados a la indigencia.

Los indigentes no son el objeto de este artículo, ya que está dedicado a personas explotadas, no a los aún libres (Aunque sea para no hacer otra cosa que sobrar de cara a la sociedad, que los califica de “Excluídos”)

Es indecente además de inmoral, que siendo la vivienda un derecho constitucional tan básico, y una necesidad vital tan importante, lo único que pueda comprar un jóven o matrimonio en el que trabajen ambos, cualificados o no, sea un pequeño piso viejo sin ascensor en zonas marginales, y se utilice mediante la hipoteca para coartar todo intento de progreso que planeen.

También es indecente que se fomente el compromiso de pago por parte de esta gente de cosas que no estén a su alcance real, y los convierta en castrados que tienen miedo a perder un empleo que apenas los mantiene dignamente.

– El mayor porcentaje de parejas jóvenes (Menores de treinta y cinco años) en las que ambos tienen la suerte de trabajar, ingresan conjuntamente unos mil seiscientos euros –

Actualmente una hipoteca de setenta mil euros a pagar en quince años, portándose bien la entidad financiera, supone una letra de más o menos quinientos euros mensuales -Y no está garantizado que ese importe no se modifique al alza-. Pero si nos vamos a veinticinco años, el importe será de más o menos cuatrocientos euros… cien euros menos por diez años más de esclivitud. Eso sería la cuantía máxima que podría soportar una pareja con estos ingresos y que no cuenten con ayuda familiar.

Con los mil doscientos euros restantes, tienen que hacer frente a gastos como: Agua, luz, teléfono fijo e internet, teléfonos móviles, impuestos municipales, seguros, gastos de transporte, etc., lo cual supone unos  setecientos euros/mes. Con los quinientos restantes, tienen que comer, vestir y guardar algo para gastos imprevistos. Para gastos de recreo, sociales y culturales, hay que esperar a las pagas -los que tienen suerte, y no las tienen prorrateadas-.

Hablamos de personas jóvenes, osea menores de treinta y cinco años, que han abandonado el domicilio de los padres, y para independizarse han comprado -o alquilado- una vivienda.

¡¡Y por supuesto, SIN HIJOS!!

Los que estando en esta situación tienen hijos, hay que rebajarlos a la categoría de indigentes, ya que directamente los bancos los rechazan. Tampoco tienen acceso al consumo, más allá de unos pocos miles de euros.

Creo que tanto la ley hipotecaria como las normativas urbanísticas deberían ser reformadas si realmente queremos que los que vienen detrás de nosotros, tengan la esperanza de poder ser felices. Deben de cambiar las cosas, para que los jóvenes tengan acceso a la compra o alquiler de una vivienda, sin condenarse a ser ciudadanos de tercera en ciudades medianas…

En ciudades grandes, la realidad es muy, pero que muy deprimente desde hace años… Muchos vivien en infraviviendas, y la mayoría necesita más de dos horas de tiempo adicionales para desplazarse al trabajo. La subención estatal al alquiler destinada a los jóvenes, en muchos más casos de lo que es aceptable, o no sirve para nada, o directamente no se concede. Además, no aporta ninguna solución a medio-largo plazo.

Uno de los principares factores que influyen en el disparate que supone que un puñado de ladrillos valga treinta millones de pesetas o más, es la repercusión del suelo en el precio de la vivienda. Con el actual sistema, del año ochenta y seis al dos mil se multiplicó por veinte el importe del valor del suelo: ¡¡¡De cincuenta mil, subió a un millón de pesetas la repercusión por vivienda!!!

…Pero del dos mil a hoy, se ha multiplicado por más de ocho, y ha llegado a ser multiplicado por quince… lo que ha producido que millones de personas, que compraron del año dos mil cuatro al dos mil siete, estén arruinados o al borde de estarlo. Incluso muchos han quedado embargados para el resto de sus vidas.., ¡¡y condenados a la marginalidad fiscal y económica!!. Su delito ha sido creer que “España va bien”.

Sólamente la adecuación a las nuevas normativas, que se han implementado durante esta época, también ha aumentado en algunos casos más del diez por ciento el coste de construcción de los inmuebles. La vivienda de protección oficial, está a precios prohibitivos, y su número es menos que testimonial… Pero a los marginales que plantean conflicto, se les regala a cargo de los que pagan impuestos para que no afeen o molesten a la política…  :-O

Y a los esclavos e indigentes que se rebelan, como es el caso del movimiento 11-M, se les menciona como “Perro-flautas” y se les desprestigia. Abortan las “Clases Dirigentes” y los “Ciudadanos de bien” impúdicamente su iniciativa con la connivencia del pueblo, que vive en la hinopia gracias al bálsamo del circo televisivo, sea del corazón o deportivo.

Yo me pregunto: ¿Que los jóvenes pudiesen comprar una vivienda en condiciones justas, no sería un objetivo importante al que aspirar?

¿Es moralmente aceptable que, destinando la mitad del producto de la venta de su tiempo de vida -que es lo que supone en realidad para una persona, trabajar en algo que no le gusta- no baste, con sesenta u ochenta mil euros, para comprar un pequeño piso con más de cincuenta años de antiguedad en una ciudad mediana, generalmente en una zona deprimida, de dimensiones entorno a cincuenta metros cuadrados (O más pequeño) y probablemente que la altura sea de un cuarto piso o más, y por supuesto sin ascensor, y sin apenas luz natural, ni buenas vistas?

Es un ejemplo sólamente. A ese importe hay que sumar los gastos de formalización de la hipoteca, registro, notario, y un ocho por ciento más del impuesto de transmisiones… Osea unos diez mil euros más.

Reformulo la pregunta: ¿Queremos para nuestros hijos una vida en una vivienda donde no van a disponer de espacio vital e intimidad suficiente, van a padecer todo típo de estrecheces e incomodidades, probablemente deteriorada, situada en un suburbio -o en un barrio de tercera- y además donde pasarán frío en invierno y calor en verano? Y eso los que tengan suerte… Muchos ni eso -tenemos más de un cuarenta por ciento de paro juvenil-

Si alguno padece un problema de movilidad (Embarazo, enfermedad, accidente, o vejez por ejemplo) salir a la calle desde su casa le va a costar la misma vida si es que puede… y además hay que sumar los problemas de seguridad de estas zonas… Suma los problemas para estacionar, lo denigrante de vivir en una zona deprimida, la baja calidad de los servicios municipales en estos distritos, la limitación que supone estas condiciones para el sano desarrollo de las familias, LA TUYA.

Este es el futuro que le espera con el actual sistema económico y urbanístico a mucho más del cincuenta por ciento de los jóvenes… Probablemente no sea tu caso, o el de tus hijos (Por eso estás aquí… Tienes recursos y conocimiento), pero piensa en algunos miembros de tu familia, para que lo sientas más cercano, o en los amigos… Este es el caso de la mayoría de españoles.

Sólo puedo decir que esto ES INDIGNO E INTOLERABLE. Vamos a ver por dónde revienta… no me cabe duda de que lo hará.

Si quieres saber más sobre el tema, te recomiendo sigas a Emilio Duró 

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